Hunting Box » Caza » 5 claves para tiradas de media veda

El éxito o el fracaso de una jornada de caza depende, en un alto porcentaje, de la diosa Fortuna, y más aún cuando hablamos de especies migratorias, que son las que cazamos durante la media veda.  No obstante, podemos disminuir dicho porcentaje realizando una serie de buenas prácticas que, aunque todos sabemos, en ocasiones se nos olvidan.

 

  1. UBICACIÓN DEL PUESTO

Siempre que podamos elegiremos nosotros mismos la ubicación del puesto en el que aguardaremos a las palomas. Para no errar en esta elección, es aconsejable visitar el coto días antes de la jornada de caza, al romper el día con el objetivo de controlar las entradas y salidas.

Una buena opción es preparar dos puestos distintos, uno para la mañana y otro para la tarde. De esta manera aprovechamos las sombras que puedan producir los árboles, arbustos, muros, etc. y, además de cobijarnos del sol, también dificultamos que las torcaces nos detecten.

En el caso de cazaderos con relieve abrupto, trataremos de hacer los puestos en zonas altas y con elementos naturales que podamos aprovechar para camuflarnos. No olvidemos que la principal defensa de las palomas cuando se les tira un par de veces es adquirir altura en su vuelo.

 

  1. CAMÚFLATE BIEN

Por todos es conocida la espectacular visión que tienen las columbiformes, y más aún cuando se les ha dado un poquito de plomo. Es por ello que el camuflaje es una parte muy importante en éste tipo de caza.

Es de gran ayuda uniformarse con ropa de camuflaje con los tonos más parecidos a los de la zona en la que vamos a cazar.

Es indispensable equiparnos con una gorra o gorro para hacer sombra sobre nuestra propia cara. Esto nos ayudará a protegernos los ojos cuando tengamos el sol de cara y, además, camuflará nuestra tez.

 

  1. ELECCIÓN DE LA MUNICIÓN Y CHOKES

Este apartado es muy personal ya que cada tirador se siente cómodo tirando con un gramaje, unos chokes y un perdigón distinto, influyendo la distancia a la que vayamos a tirar, la trayectoria de los proyectiles, etc. De hecho, es aconsejable modificarlo durante la tirada, según la querencia que tengan los animales el día de caza.

Es posible que al principio de la media veda y a primera hora del día las palomas entren relativamente bajas y a velocidad de crucero pero cuando hayan oído silbar los perdigones, ese espejismo se desvanecerá: pasarán como misiles y desconfiarán de todo brillo o movimiento.

Para que sirva de orientación, la munición más empleada suele ser perdigón de 7ª o 6ª. El gramaje dependerá de la cantidad de tiros a efectuar, la distancia y la orientación, etc.

 

  1. AFINA LA PUNTERÍA Y TEMPLA TUS NERVIOS 

Uno de los principales motivos por los que los cazadores fallamos nuestros disparos durante la media veda son los nervios. ¿Cuántas veces estamos en el puesto oyendo como tiran a nuestro alrededor y nosotros sin verlas? Y en cuanto las vemos, da igual la altura, la velocidad… Nos encaramos y creemos que vamos bajarlas todas.

Contando muchas veces con que llevamos meses sin tirar y tenemos unas ganas locas de colgarnos algo en la percha, podríamos decir que nos precipitamos en el tiro el 50% de las veces.

“No les tires hasta que no les veas el collarín blanco”. Esto es lo que dicen los cazadores más veteranos.

 

  1. APROVECHA TU ENTORNO

Fíjate en todo lo que hay a tu alrededor y benefíciate de ello en la medida de lo posible. Por ejemplo, se han dado casos en que palomas bravías asilvestradas, que comen en las mismas zonas que las torcaces y a las que no se les dispara, pueden actuar de cimbeles porque se confían y siguen revoloteando sobre los puestos. Esto puede hacer que torcaces que pasan a largas distancias desvíen su trayectoria para ir donde están ellas y, por tanto, donde estamos nosotros.

El entorno se puede aprovechar no sólo para camuflarse sino para muchas otras cosas. Analizar lo que nos rodea cuando estamos en el puesto también es parte de la caza y nos ayudará a disfrutar más de ella.

Comentarios

Los comentarios están cerrados.