Hunting Box » Formación » ¿Cobro forzado o reforzamiento positivo?

En el adiestramiento de perros para caza menor existen gran variedad de opiniones divergentes y es posible que el punto que más discusiones provoca en el sector sea el adiestramiento al cobro. Hay profesionales que defienden acérrimamente la técnica del cobro forzado, otros, por el contrario, prefieren la técnica del reforzamiento positivo. Existen quienes creen que si un perro no cobra bien nunca lo hará y quien opina que a cada perro se le debe de enseñar con el método que mejor le vaya. Así pues, la manera de adiestrar a un perro depende de su dueño y es él quien decidirá como hacerlo.

 

1. EL COBRO FORZADO

Esta técnica, un tanto polémica, consiste en provocar un pequeño daño físico al animal para, en el momento en el que abra la boca para quejarse, introducirle una pieza, a la par que le damos la orden verbal de “cobra” o “porta” e inmediatamente cesar el daño y premiarle con caricias. De esta manera, el perro asocia el mantener la pieza en la boca con el cese del dolor. Por supuesto, se desaconseja emplear esta técnica con perros muy sensibles a los castigos físicos.

Para provocar la apertura de la boca podemos recurrir al método del pisotón, que consiste en mantener al perro sentado y pisarle lentamente una de las patas traseras hasta que se queje. También se pueden emplear collares de adiestramiento o abrirle la boca con nuestra mano presionando sobre sus mofletes. Eso sí, en la primera fase del adiestramiento el perro deberá estar sentado.

Una vez hayamos conseguido que el perro coja la pieza o apport de nuestra mano pasaremos a dejárselo a una distancia para darle la orden para que la coja. Poco a poco incrementaremos la distancia hasta que observemos que realiza un cobro consolidado.

Como en cualquier proceso de adiestramiento, realizaremos ejercicios de unos 15 minutos y los acabaremos cuando detectemos falta de interés del perro.

cobro forzado

 

2. EL REFUERZO POSITIVO

Se trata de un método que posiblemente sea más moderno que el anterior y no desata tantos debates debido a que no se le infringe castigo alguno al alumno. Este método precisa de más tiempo y paciencia pero los resultados pueden ser igual de buenos o mejores que los obtenidos con el cobro forzado. Para desarrollar este tipo de entrenamiento es imprescindible que el perro haya estado en ayunas al menos 24 horas antes del ejercicio, ya que se le premiará con comida cada vez que evolucione en su entrenamiento.

El proceso consistirá en esconder una pieza o apport a nuestra espalda y con el perro sentado delante nuestra, lo sacaremos para enseñárselo dando la orden de “cobra”. En el momento en que lo mire, lo volveremos a esconder y le premiaremos. Repetiremos esta acción las veces que sea necesario hasta que el perro mire el objeto rapidamente y sin dudar.

Una vez hayamos consolidado esta fase del proceso actuaremos de la misma manera pero sin premiarle cuando mire, es decir, le enseñaremos unos segundos el objeto, él lo mirará y lo esconderemos sin premiarle. Cuando hayamos repetido esta acción varias veces, nuestro perro reaccionará tocando el objeto con el hocico y entonces le premiaremos. Repetiremos el proceso hasta consolidarlo.

Una vez consolidado, daremos un paso más, es decir, volveremos a hacer lo mismo pero esperando a que muerda el objeto y entonces le premiaremos.

Poco a poco iremos avanzando hasta el punto en el que lanzaremos el objeto y a la orden de “cobra” el perro nos lo traerá.

refuerzo positivo

 

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