Hunting Box » Caza » El futuro incierto de la patirroja

Muchos son los comentarios entre cazadores, gestores cinegéticos y otros grupos relacionados con la perdiz roja, los que demuestran la preocupación existente en la cantidad y pureza de nuestra perdiz, la perdiz roja (Aleactoris rufa). Y no es por falta de razón en estos comentarios. Su escasez tanto en número como en pureza genética hace que nos encontremos actualmente en una situación crítica en cuanto a la conservación de la brava perdiz roja. Muchas son las causas que han y están llevando a la regresión de la especies y por tanto no en todas nos vamos a centrar en este artículo.

Una de las causas más importantes que afecta a la especie es la alteración y fragmentación del hábitat, debido a la modernización de la agricultura, construcción de infraestructuras, abandono de campos agrícolas, modificación del suelo forestal, etc. Esto hace que una especie territorial como la perdiz roja se vea afectada y, por tanto, disminuida su población de forma general.

Además, de todos son conocidas las cualidades cinegéticas de la perdiz roja y lo apreciadas que son por tantos cazadores, tanto a nivel nacional como internacional. A esto hay que sumarle las condiciones favorables que ofrece nuestro país a nivel climatológico, gastronómico, económico, social, etc. Todo ello hace que la demanda de esta especie cinegética vaya en aumento, debido a que ha de cubrir, entre otras, las exigencias del turismo de caza que cada vez está más de moda.

Debido a todo esto se hace muy difícil la necesidad de satisfacer la demanda existente de la especie de manera natural, por lo tanto se plantean una serie de soluciones. Dos de las más importantes son: recuperación del hábitat y cría en cautividad en granjas. La segunda opción es en la que nos vamos a centrar, ya que es la que está causando serios problemas a nuestra apreciada “patirroja”. No es la solución en si la que acarrea estos problemas, si no la manera en que muchas veces es llevada a cabo. A pesar de que la legislación actual regula la ordenación zootécnico-sanitaria, prohibiendo la suelta de toda especie que pudiese hibridar con la perdiz roja y de sus híbridos, no es difícil encontrarlos en nuestros montes. Esto es debido a que la eficiencia reproductiva y productiva de la perdiz roja es inferior a la de otras especies importadas del mismo género coma la perdiz griega (Aleactoris graeca) y la perdiz chúcar (Aleactoris chucar). Las granjas, mediante la hibridación, obtienen más individuos a menos coste y, por lo tanto, aumentan beneficios y competitividad.

Un ejemplo de este híbrido sería: primero se realiza la hibridación entre un macho de perdiz roja con una hembra de perdiz chúcar (con mayor eficiencia reproductiva), las hembras híbridas a su vez se cruzarían con machos de perdiz roja, obteniendo así una descendencia difícil de diferencial morfológicamente pese a ser un híbrido. De esta forma pierden características de bravura y comportamiento, obtenidos por la perdiz roja durante muchísimos años e implantados en su código genético.

Otro de los problemas de la cría en cautividad es la posible introducción de enfermedades y patógenos, haciendo de portadores los individuos soltados, pudiendo contagiar y afectar gravemente las poblaciones salvajes de perdiz roja.

En la actualidad existen metodologías moleculares basadas en el análisis del ADN que comprueban la pureza de la perdiz roja. Por lo tanto, sería recomendable, por no decir imprescindible, el control genético, mediante análisis,  de las perdices antes de las sueltas. Como también es importantísima la buena gestión cinegética de los cotos y montes frecuentados por esta magnífica e inigualable galliforme, la supervivencia de la cual recae en nuestras manos.

 

Raimon Pérez Ferrando

Ing. Técnico Forestal y Lic. en Ciencias Ambientales

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