Hunting Box » Caza » Esperas con arco: lo que debes saber

La caza del jabalí es sin duda una de las modalidades de caza mayor más extendida en nuestro país, y parece estar hecha a  medida  para realizarla con el arco, una comunión perfecta que crea una poderosa adicción. No es disciplina fácil y tiene sus limitaciones si la comparamos a cazar con un arma de fuego,  pero resulta muy efectiva y  satisfactoria  si le dedicamos el tiempo que requiere.

Vamos a ver los diferentes aspectos y pasos necesarios para poder concluir con éxito nuestra aventura tras los esquivos jabalíes.

Material Básico

Para empezar a cazar con arco necesitaremos un arco, flechas y una serie de accesorios “básicos”.

El arco y accesorios:

Si no se tiene mucha experiencia como arquero, lo recomendable es el uso de un arco de poleas en vez de un arco tradicional, más que nada porque las prestaciones y la precisión de estos arcos son mayores que los arcos tradicionales.

Un arco corto para las esperas es lo ideal, entre 28” y 32” de eje a eje es perfecto. Para cazar con arco se necesita un mínimo de potencia de 45 libras por ley. Lo idóneo es tirar con una potencia la cual nos permita abrir el arco con comodidad. 60 libras son más que suficientes.

El arco necesita un visor con luz para iluminar los pines, ya que las esperas son básicamente de noche. Los pines son los puntos de mira que tienen los visores. Lo ideal son los de un solo pin, ya que se suele tirar a cebaderos, bañas o pasos de distancia fija.

El reposa flechas debe ser del tipo full capture, ya sean de caída o fijos, es decir que mantengan la flecha en el reposa flechas  independientemente de la posición del arco. Esto evitará que la flecha se caiga y golpee el cuerpo del arco, lo cual delatará nuestra presencia.

Un estabilizador siempre ayuda, pero para esta modalidad no hace falta uno muy largo y aparatoso. De 3” a 9” pulgadas será más que suficiente. Además, se puede usar como soporte para colocar la linterna con la cual alumbraremos al cochino en el momento del disparo.

La linterna es otro asunto importante. Actualmente hay unas linternas de tamaño reducido las cuales tienen un flujo luminoso considerable. Este flujo se mide en lúmenes. Cuantos más lúmenes tenga la linterna más luz emitirá. Una linterna con 1.000 lúmenes será suficiente, con un flujo de luz concentrado para conseguir mayor alcance.

Evita en la medida de lo posible utilizar luz blanca, ya que los animales aguantan menos este tipo de luz. Un filtro de luz rojo o verde será lo ideal.

El disparador es otro de los elementos fundamentales. Un disparador es un dispositivo que se acopla a la mano o la muñeca y que nos permitirá hacer una suelta limpia y segura de la cuerda una vez el arco esté abierto.

Otro elemento importante son las flechas y las puntas. Se recomienda la utilización de tubos de carbono y puntas fijas para los aguardos, no mecánicas. La única condición necesaria es que sean robustas y estén perfectamente afiladas.

Ropa y complementos:

Para poder disfrutar haciendo dicha espera y aguantar el mayor tiempo posible debemos estar cómodos, no sólo posturalmente hablando, sino también térmicamente. El estar pasando frío o calor puede provocar que nuestra espera se termine antes de lo deseado. El calor se puede solucionar quitando capas pero el frío es más complicado. Hoy en día hay  ropa técnica enfoca a la caza. Incluso ya hay muchas marcas que están sacando líneas de ropa expresamente destinadas a la caza con arco.

Nuestro objetivo será  mantener al cuerpo seco y caliente. La cabeza, manos y los pies son puntos críticos, mantenerlos calientes es fundamental, porque una vez se nos queden fríos será muy difícil encontrarse a gusto.

El tema del camuflaje es controvertido y personal. Para las esperas, colores oscuros y diferentes patrones de camuflaje harán el papel. El jabalí no tiene muy buena vista pero si tiene buena memoria visual y percibirá cualquier cambio en su entorno. Lo más importante es que no se distinga tu silueta, poniéndonos siempre en sitios donde tengamos cobertura detrás para que no destaquemos.

 

Antes de empezar

Antes de salir a cazar, moralmente debemos de estar preparados para dar una muerte lo más rápida y limpia posible a nuestra presa. Esto se consigue utilizando un equipo adecuado y dando en el sitio, es decir, en zona vital.

La zona vital para el arquero debe de ser la zona del codillo del animal, buscando acertar el pulmón y corazón.

Un perro de sangre resulta de muchísima utilidad y será imprescindible en más de un pisteo, ya que en ocasiones el rastro de sangre no resulta muy evidente.

 

Preparación de puestos

La preparación de los puestos es, sin duda, una de las partes más importantes de esta caza.

Lo más común es el uso de cebaderos. Antes que nada hay que informarse bien sobre la legislación de caza vigente para este tipo práctica. Recordad que el desconocimiento de la ley no exime de su cumplimiento.

Para cebar a los jabalís se les puede poner casi de todo. Son omnívoros y muy glotones. Lo más habitual es cebarlos con maíz, almendras, bellotas…

Una vez los animales encuentran el cebadero es importante cuidarlo y cebarlo periódicamente. Si no puedes ir casi todos los días, una buena solución es colocar un cebadero automático o el típico bidón agujereado lleno de maíz.

Lo primero que hay que tener en cuenta es por donde pueden entrar los jabalíes al cebadero, por donde voy a entrar yo al puesto y la tendencia de los aires en la zona. Un buen truco para saber por dónde entran los cochinos es colocar en dichos pasos ramas o hierbas cruzadas, y una vez empiecen a entrar al cebadero, determinar los pasos más querenciosos y según aparten las ramas ver si son de entrada o de salida.

La preparación de un puesto para cazar con arco difiere fundamentalmente en dos cosas con respecto a los puestos de arma de fuego:

1. La distancia de tiro

2. El espacio que necesitamos para abrir el arco

La distancia ideal para tirar con el arco de noche no debe de superar los 20 metros. Un arco bien calibrado con un arquero entrenado es un arma muy precisa, siendo efectiva a muchos metros de distancia, pero de noche la cosa cambia.

Lo ideal es, siempre que se pueda, tirar desde un puesto elevado. Para ello están los treestands. Un treestand no es más que una silla adaptada para colocar en un árbol. Su instalación es relativamente sencilla y las sensaciones/vistas, espectaculares.

La seguridad en este tipo de puestos es fundamental y el uso de un arnés  es más que aconsejable, teniendo en cuenta que hay puestos que se colocan a mucha altura.

Otra opción es ponerse a ras de suelo. Existen unos puestos portátiles muy parecidos a una tienda de camping, llamados blinds. Dichos blinds son muy prácticos sobre todo para los días de lluvia.

 

A cazar…

Cae la tarde y vas de camino al puesto. Aparcas el coche un poco lejos, ya que no te gusta dejarlo muy cerca y el paseo por el campo previo a la caza te relaja. Abres el maletero y coges los trastos, haciendo un repaso mental para no olvidarte de nada. Llegas al treestand y enganchas el arnés al árbol, no quieres correr riesgos innecesarios. Subes el arco y la mochila. Colocas la mochila en una rama, el carcaj en otra, y pones una flecha en el arco. Te ajustas el disparador en la mano y respiras profundamente….ya estás cazando. En ese mismo instante un escalofrió recorre todo tu cuerpo, estás emocionado como el primer día. El día que dejes de sentir esto la caza perderá todo su sentido. Ahora sólo depende de ti y de la diosa fortuna.

¡Suerte a todos en el campo!

Iván Eady Carrascosa, de Fly&Arrow

www.flyandarrow.com

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