Diana y la caza

¿Quién es Diana y qué tiene que ver con la caza?

Pues resulta que los cazadores y cazadoras tenemos una diosa. Sí, y su nombre es Diana.

Según la mitología romana, Diana era la diosa virgen de la caza, protectora de la naturaleza y también diosa lunar. Su diosa griega equivalente en la literatura es Artemisa.

En sus orígenes Diana fue una diosa de la caza. Se la relacionada con los animales y las tierras salvajes. Pero despúes se convirtió en una diosa de la luna, sustituyendo a Luna y siendo también un emblema de la castidad. Los poetas la elogiaban por su fuerza, gracia atlética, belleza y habilidades en la caza.

Etimológicamente, el nombre Diana tiene dos significados: «del día» (del latín dies = día) o «divina» (del latín divus = divina).

Diana era hija de Júpiter y Latona. Su propio padre la armó con arco y flechas y la hizo reina de los bosques. Con una comitiva de ninfas, Diana se dedicaba a la caza, su ocupación favorita.

Pero cuidado que, al parecer, Diana era una diosa muy severa, cruel e incluso vengativa con quienes no eran de su agrado o la hacían enfadar. A menudo actuaba sin piedad contra todos ellos destruyendo sus cosechas, devastando sus animales, sembrando epidemias a su alrededor e incluso matando a sus hijos. Una diosa un tanto estricta.

A lo largo de la historia ha sido representada por muchos artistas y de diversas maneras. Uno de los ejemplos más ilustrativos es el del pintor Gastón Casimir Saint-Pierre, que la pintó en el bosque con dos galgos.

Pero normalmente la Diana patrona de la caza se representa acompañada de un ciervo y con flechas en su espalda, como en la Diana de Versalles.