Modalidades de Caza Menor I

Las especies cinegéticas de caza menor difieren de un país a otro. España es uno de los países con más variedad de especies cinegéticas de Europa, lo que hace que sea uno de los destinos cinegéticos más elegidos por el turismo del viejo continente. Para cazar las especies de caza menor se emplean multitud de técnicas y modalidades. En este artículo descubriremos  las técnicas más utilizadas, indicando qué especies se suelen capturar utilizándolas.

Al salto o «A guerra galana»

En esta modalidad, el cazador recorre el terreno a la espera de que alguna pieza se ponga a tiro al huir de él. En ocasiones se puede ayudar de un bastón para mover los arbustos intentando desencamar alguna liebre o levantar alguna codorniz. Si se practica con la ayuda de uno o varios perros tambien se puede llamar caza “a rabo”.

Las especies objetivo de este tipo de caza suelen ser todas las de caza menor: conejo, liebre, perdiz, codorniz, becada, etc. No obstante, existen cazadores que se limitan a cazar una especie u otra por tener la falsa creencia de que el perro de pelo sólo vale para el pelo, o el perro de pluma sólo vale para la pluma y cazar con ellos una pieza distinta lo único que les va a dar son problemas.

En mano

Es, junto con la caza al salto, la más practicada en nuestro país. De hecho se podría decir que la única diferencia entre la caza al salto y la caza en mano es el número de cazadores que la practican, siendo la segunda practicada por varios cazadores (cuadrilla), que se separan unos de otros  formando una línea (mano) con la intención de abarcar más terreno y levantar más caza.

En esta modalidad de caza el trabajo en equipo se hace entre el cazador, su perro y el resto de cazadores con sus perros. Esto permite disfrutar de más lances aunque no sean vividos en primera persona y aprender de la experiencia de los compañeros que la practican con uno mismo.

Ojeo

En este tipo de caza, los cazadores (escopetas) permanecen en un puesto fijo a la espera de que los ojeadores, levanten las piezas y las conduzcan hacia ellos. A simple vista puede parecer una modalidad de caza fácil de practicar pero como cualquier otra, tiene sus reglas no escritas, sus secretos y sus misterios que no todos conocen.

Los más conocidos son los ojeos de perdiz, que tantas figuras importantes de nuestro país han practicado. Pero también se pueden hacer ojeos de liebres, de zorzales e incluso de codornices en algunas zonas de la península.

Es una modalidad divertida en la que, si se ha organizado bien, se pueden efectuar muchos disparos de gran belleza y dificultad.

Al Paso

Se trata de una caza en la que los cazadores esperan a los animales en el trayecto de sus dormideros a las zonas de comida o sus pasos migratorios. Las especies que se suelen cazar son las columbiformes (tórtola, torcaz y paloma), los zorzales y las acuáticas.

En éste tipo de caza el cazador debe camuflarse con sumo cuidado debido a que las piezas objetivos poseen una vista prodigiosa. Además, es una caza muy “caprichosa” en el sentido de que en el puesto en el que ayer se pudieron tirar tres cajas de cartuchos hoy no se usan ni 10 cartuchos.